Por cada factura que emites, un SIF genera un registro de facturación de alta; si la anulas, un registro de anulación. Contiene los datos obligatorios de la factura más datos de seguridad: la identidad del sistema, la fecha y hora de producción y una huella o «hash» calculada en parte sobre el registro inmediatamente anterior. Así los registros quedan encadenados y no se puede eliminar uno intermedio sin que se note.

Dos precisiones que la AEAT hace de forma expresa: el registro no contiene toda la información de la factura y en ningún caso es una factura electrónica. Puedes seguir emitiendo en papel o en formato electrónico estructurado; el registro se genera igual.

Fuente oficial: AEAT — Contenido del registro de facturación de alta